PUIGPUNYENT

Puigpunyent es un pequeño municipio de Mallorca, situado en la parte suroriental de la Serra de Tramuntana, a 15 kilómetros de Palma. El término municipal se divide en tres nucleos urbanos: Puigpunyent, Galilea y Son Serralta y limita con los municipios de Esporles, Calvià, Banyalbufar, Estellencs y Palma.

Si te gusta el senderismo o el montañismo, Puigpunyent es el lugar perfecto para tí, ya que el municipio cuenta con una gran cantidad de rutas.

Todo el término municipal se beneficia de una buena red de caminos públicos que servían tanto para conectar las ‘possessions’ y los núcleos urbanos, como para comunicarse con las poblaciones cercanas. Puigpunyent conserva un buen inventario de vías tradicionales “Ferradura” “medio de transporte con “montura de herradura», para personas, o alforjas” y de carros (algunas aún mantienen restos de empedrado, escupidores, escalones, etc…). Otros caminos conducen a antiguas construcciones de montaña como Ranxos de carboners “terreno acotado por temporada, a una o más personas para la elaboración artesanal del carbón”, Coll de tords “trampa para cazar zorzales”, etc.

En cuanto al patrimonio cultural y arquitectónico, Puigpunyent conserva elementos y edificaciones de diferentes épocas. El municipio cuenta con una riqueza arqueológica excepcional, con más de 50 yacimientos conocidos actualmente, que abarcan desde la época prehistórica (destacan los talaïots del Serral de les Abelles y la Casa del Gegant), pasando por la época romana hasta la islámica.
En referencia al patrimonio religioso, la iglesia de la Assumpció de la Mare de Déu, un templo del siglo XVIII, es uno de los atractivos principales. Por otra parte, las possessions puigpunyentines son un referente en Mallorca por la monumentalidad y representatividad de las casas.

En materia de patrimonio etnológico destacan los conjuntos de marjats de Son Forteza y Son Nét, así como los de Sa Coma. También cuenta con interesantes fuentes de mina (algunas de época islámica), la magnífica red hidráulica de Son Nét (con diversos molinos harineros y uno de papel), des Ratxo y de Son Noguera de Superna; también aljibes de montaña, hornos de cal y de yeso, etc. En referencia al patrimonio natural es especialmente destacable el entorno de Sa Riera, el bosque de Conques, la encina de Son Nét, el roble del Casat Nou y los almeces de sa Campaneta.

GALILEA & SON SERRALTA

A 4 kilómetros del núcleo de Puigpunyent está Galilea, un bellísimo llogaret formado por un pequeño núcleo central y casas dispersas acompañadas de huertos y marjades de secano. La iglesia de la Inmaculada Concepción, promovida por el capitán Antoni Barceló i Pont de la Terra y bendecida en el año 1810, es el edificio más emblemático, desde dónde se pueden contemplar unas espectaculares vistas del entorno.

Galilea nació en el siglo XVI a partir de l’establiment de Son Cortei, la possessió más destacada de la zona. Esta nueva propiedad se fue dividiendo en diferentes parcelas, la mayoría dotadas de un pedazo de tierra, lo que configuró, con el paso de los siglos, la disposición actual. En el siglo XVII había 21 propiedades y a finales del siglo siguiente, 80.

Desde el punto de vista patrimonial, el núcleo de Galilea conserva diversos elementos de interés. Además de la iglesia, cabe destacar la casa de nieve, situada en la parte alta de la localidad, y los dos molinos de viento harineros que coronan Sa Mola; también cabe destacar algunos depósitos públicos como el pozo des Rafal, y finalmente algunas casas con tejas pintadas o con la fachada esgrafiada…

La belleza del núcleo y también el paisaje que lo envuelve, hizo que artistas y literatos encontrarán en este lugar un punto de inspiración.

También muy cerca del pueblo de Puigpunyent, a tan solo 3 kilómetros, se sitúa el núcleo de Son Serralta. Allí se ubica el talaïot del Serral de les Abelles, famoso por el hallazgo de una espada de la época talayótica, y a 1 Km de distancia, el talaïot de la Casa del Gegant, el más monumental del municipio. Ambos están musealizados para su visita.

FERIAS Y FIESTAS

Además del mercado de los sábados, en Puigpunyent se celebran diferentes ferias y mercados, principalmente los meses de primavera y verano. Así, el último fin de semana de mayo se organiza la Fira Ecológica, Payesa y Artesana con la que se quiere dar a conocer el patrimonio rural agrícola y ecológico del municipio con el objetivo de potenciar el producto local y el respeto a la naturaleza y el entorno. Coincidiendo con la celebración de la Mare de Déu d’agost (la Asunción), en el pueblo se organizan una serie de actividades entre las que destacan un festival de música donde comparten escenario jóvenes intérpretes con otros ya consolidados. El 8 de septiembre es Galilea la que se viste de fiesta para celebrar la Natividad de la Virgen con una serie de actos que finalizan con una cena al aire libre con la participación de todos los vecinos.

UN POCO DE HISTORIA

"El actual nombre de Puigpunyent (del latín podio-pungentis), tiene su origen en el Puig de Galatzó (1.207 m), una de las cumbres más importantes de la Serra de Tramuntana, que desde 2011 es Patrimonio Mundial por la UNESCO en la categoría de Paisaje Cultural. Pero el origen de la presencia humana de Puigpunyent es muy anterior, ya que en el municipio se conservan restos arqueológicos (cuenta con más de 50 yacimientos). Gracias al agua y a la fertilidad de las tierras, el valle fue ocupado por los musulmanes (903-1229 dC), quienes crearon diferentes alquerías que constituirán la base de las futuras possessions (Beniarxac, Benijafar, Arratxa, etc.). En el siglo XIII ya se documenta la parroquia y el primer núcleo urbano se desarrolla a su alrededor, el cual a partir del siglo XVII comenzó una lenta expansión. Entre los siglos XVIII y XIX se establece la possessió de Son Bru y aparece el segundo núcleo. Será ya durante la II República cuando ambos espacios se unen. Es en el año 1836, cuando Estellencs que hasta entonces formaba parte de Puigpunyent, se independizó."

Puigpunyent, municipio de leyendas

La leyenda del Comte Mal es una de las más conocidas dentro de la tradición popular mallorquina y está estrechamente ligada a Puigpunyent, a través del Puig de Galatzó y la possessió de Son Pont.

El Comte Mal es una figura que se repite en el imaginario catalán y en Mallorca se identifica con el personaje real de Ramon Burgues- Safortesa Pacs-Fuster de Vilallonga i Nét, segundo conde de Santa Maria de Formiguera (1627-1694), propietario de Galatzó (Calvià) i Son Pont (Puigpunyent). Según la leyenda, después de una vida de fechorías, fue condenado a vagar eternamente sin descanso, su alma aparece algunas noches sobre un caballo, envuelto en llamas y olor a azufre.

Asimismo, en Puigpunyent se conservan otras leyendas y tradiciones, algunas recogidas en las Rondalles Mallorquines de Jordi des Recó, como; Es Gall de Foc, el Tresor del Puig de na Fàtima, sa Por de Son Fortesa, etc.